Síntomas y Diagnóstico
El nervio óptico está compuesto de muchas fibras nerviosas que llevan imágenes hasta el cerebro, tal como un cable eléctrico compuesto de numerosos alambres. Cuando el glaucoma daña las fibras del nervio óptico se generan puntos ciegos. Si el nervio es destruido en su totalidad el resultado es ceguera.
El glaucoma primario de ángulo abierto es la forma más común de glaucoma en los Estados Unidos. En general, éste no presenta síntomas en estados tempranos y la visión permanece normal.
A medida que el nervio se va deteriorando comienzan a aparecer manchas en su campo visual. Por lo general, usted no se dará cuenta de estas manchas durante sus actividades diarias hasta que no haya un daño significativo del nervio óptico y las manchas sean más grandes. Si todas las fibras del nervio óptico mueren, el resultado es ceguera.
> Vea cómo es la visión con glaucoma
Algunas personas nacen con el iris (la parte coloreada del ojo) muy cerca al ángulo de drenaje. En estos casos los ojos son frecuentemente más pequeños y con hipermetropía y el iris es succionado hacia el ángulo de drenaje bloqueándolo completamente. Debido a que el fluido no puede salir se eleva la presión del ojo causando un ataque agudo de glaucoma de ángulo cerrado.
Exámenes regulares con su Doctor de Ojos son la mejor manera de detectar el glaucoma. Existen cinco exámenes comunes para el glaucoma: la tonometría y la oftalmoscopía se consideran de rutina pero la prueba de campo visual, la paquimetría y la gonioscopía también son usados para el diagnóstico.
Es posible que no todos estos exámenes sean necesarios para cada individuo, pero puede ser necesario repetirlos con regularidad para hacer un seguimiento a los cambios de su enfermedad.
Tratamientos y Más Información
Para más información sobre el glaucoma, incluyendo tratamientos, visite la sección de glaucoma de EyeCare America, asociado de la campaña EyeSmart.
Last reviewed and updated in February 2009,
by the American Academy of Ophthalmology.