Cirugía con rayo láser
El láser es un rayo de luz muy brillante y finamente enfocado. Durante una cirugía, pasa a través de la córnea, el lente y la cavidad vítrea sin afectarles en modo alguno. La cirugía con láser encoge los vasos sanguíneos anormales y reduce la inflamación macular. El tratamiento es recomendado con frecuencia a pacientes con edema macular, retinopatía diabética proliferativa (PDR) y glaucoma neovascular.
La cirugía con láser usualmente se realiza en un consultorio médico. Para comodidad del paciente durante el procedimiento, gotas anestésicas son por lo general suficientes, aunque en algunos casos una inyección anestésica es aplicada cerca del ojo. El paciente se posiciona en frente a un biomicroscopio. Un lente de contacto es colocado temporalmente en el ojo para enfocar el rayo láser sobre la retina con extrema precisión.
En casos de edema macular, el láser se aplica cerca de la mácula para reducir el escape de fluidos. La meta principal del tratamiento es prevenir una futura pérdida de la visión, reduciendo la inflamación de la mácula. No es común que los pacientes con visión borrosa debido al edema macular recobren una visión normal, aunque algunos pueden experimentar una mejora parcial.
Algunas personas pueden ver puntos de láser cerca del centro de su visión después del tratamiento. Éstos suelen desaparecer con el tiempo, pero pueden no desaparecer completamente.
En pacientes con PDR, el láser se aplica a todas las partes de la retina con excepción de la mácula (el procedimiento es llamado PRP, o fotocoagulación panretinaria). Éste tratamiento causa el encogimiento de los vasos sanguíneos anormales y con frecuencia previene su crecimiento en el futuro. De igual manera, disminuye el riesgo de que ocurra una hemorragia vítrea o una distorsión de la retina. El láser panretinario ha demostrado efectividad en la prevención de pérdida severa de la visión debido a una hemorragia vítrea y al desprendimiento de la retina.
Los efectos secundarios de una cirugía con láser panretinario pueden incluir:
- visión borrosa temporal durante algunos días o semanas;
- pérdida ligera ocasional de la visión central;
- pérdida ligera o moderada de la visión periférica;
- disminución en la visión nocturna.
Tratamientos múltiples con rayo láser pueden ser necesarios con el paso del tiempo. La cirugía con láser no cura la retinopatía diabética y no siempre previene una posterior pérdida de la visión. Inclusive con cirugía de láser, algunos pacientes con PDR desarrollan una distorsión macular o una hemorragia vítrea que puede causar visión borrosa. Una hemorragia vítrea puede repetirse y la sangre puede acumularse más rápidamente de lo que el ojo puede absorberla.
Vitrectomía
La vitrectomía es un procedimiento quirúrgico realizado en un hospital o en la sala de operaciones de un centro de cirugía ambulatoria. Con frecuencia es realizada sin hospitalización, o con una corta estadía en el hospital. Anestesia local o general puede ser utilizada.
Durante una vitrectomía, un microscopio de operación y pequeños instrumentos quirúrgicos son utilizados para remover la sangre y los tejidos cicatrizados que acompañan a los vasos sanguíneos anormales en el ojo. La remoción de una hemorragia vítrea permite que los rayos de luz se enfoquen de nuevo en la retina.
Con frecuencia, la vitrectomía previene posteriores hemorragias vítreas a través de la remoción de los vasos sanguíneos anormales que causan dichas hemorragias. La remoción de tejidos cicatrizados ayuda a que la retina vuelva a su posición normal. Una cirugía con láser puede realizarse durante una vitrectomía. La vitrectomía puede ser recomendada para las siguientes condiciones:
- presencia de una capa gruesa de sangre en la cavidad vítrea de pacientes diabéticos jóvenes que dependen de insulina. Esto es debido a que tienen un mayor riesgo de desprendimiento de la retina que puede estar oculto detrás de la sangre.
- presencia de una hemorragia vítrea fuerte o repetitiva que no desaparece o que interfiere significativamente en el estilo de vida del paciente.
- un desprendimiento reciente o una distorsión de la mácula.
Para ayudar a que la retina esté bien colocada y sane, su oftalmólogo puede poner una burbuja de gas dentro del espacio vítreo. La burbuja de gas se disolverá entre una y ocho semanas, dependiendo del tipo de gas que se use. Es posible que reciba instrucciones de mantener su cabeza en ciertas posiciones mientras el gas ayuda a que la retina sane. Es importante seguir las instrucciones de su oftalmólogo para que el ojo sane apropiadamente. Le será indicado que no viaje en avión o a lugares de altitud elevada mientras la burbuja está en el ojo, ya que un rápido incremento en la altitud puede subir la presión del ojo a un nivel peligroso, lo que puede causar pérdida de la visión e inclusive ceguera.
Los riesgos de una vitrectomía incluyen infección, hemorragia, desprendimiento de la retina y presión alta en el ojo. La formación de catarata no es común inmediatamente después de la cirugía; sin embargo, la mayoría de los pacientes con frecuencia desarrollan cataratas después de unos meses o a los pocos años.
Tratamientos futuros
Los científicos están estudiando tratamientos que ataquen los mecanismos bioquímicos subyacentes que causan la retinopatía diabética. Un tratamiento potencial en el futuro propone el uso de inhibidores del factor de crecimiento endotelial vascular (VEGF), los cuales dificultan el crecimiento de nuevos vasos sanguíneos. Debido a que el escape de fluidos de estos vasos sanguíneos anormales causa pérdida de la visión, la prevención de su crecimiento puede ayudar a evitar daños a la retina.