Un bloqueo puede ocurrir en cualquier punto del sistema de drenaje de lágrimas. Cuando esto ocurre, las lágrimas no drenan correctamente, causando ojos llorosos y un aumento en el riesgo de infecciones e inflamación en los ojos.

Dentro del útero, los bebés tienen una membrana delgada que sella el conducto nasolagrimal. Una obstrucción del conducto lacrimal en los recién nacidos puede ser el resultado de una membrana que no abre como debería durante el nacimiento.

Otra causa de obstrucción del conducto lagrimal puede ser una infección crónica en la nariz. La sinusitis crónica puede irritar los tejidos y formar cicatrices que pueden bloquear el sistema lagrimal de drenaje.

Otras causas de obstrucción del conducto lagrimal pueden incluir:

  • Un desarrollo anormal del cráneo y la cara (anomalías craneofaciales), al igual que en el síndrome de Down u otros trastornos, aumentan la probabilidad de obstrucción de las vías lagrimales;
  • Cambios relacionados con la edad en adultos mayores, los cuales pueden causar obstrucción de los conductos lagrimales, incluyendo el estrechamiento de los orificios de los puntos lagrimales;
  • Traumatismo en la nariz, tal como una fractura, donde cicatrices pueden bloquear el conducto lagrimal;
  • Pólipos nasales (abultamientos en el revestimiento interno de la nariz que afectan a algunas personas con alergias nasales), los cuales pueden obstruir el sistema lagrimal de drenaje;
  • La conjuntivitis, una infección e inflamación de la conjuntiva, la membrana delgada que cubre el ojo. En raras ocasiones, el sistema lagrimal de drenaje puede infectarse y bloquearse, especialmente después de algunas infecciones virales;
  • Tumores, los cuales pueden presionar el sistema lagrimal e impedir drenaje.

Si un ojo drena y es lloroso o está constantemente irritado o infectado, usted debe consultar a su oftalmólogo.

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